15 de octubre de 2018

Anne´s secret

Mi nombre es Anne, y tengo algo que contar.    

Todo comenzó una inolvidable noche de Agosto, aunque a mala hora se volvió a cruzar en mi vida aquella sonrisa. Lo recuerdo como si fuese ayer. Yo estaba en aquella plaza abarrotada, frente al teatro, que como cada noche se encontraba iluminado, lo que le daba un halo de grandiosidad que durante el día no se podía percibir, lo cual no le restaba un ápice de su indudable belleza. Y de repente, entre decenas de personas, aparecieron sus ojos, iluminándolo todo a su paso. En ese momento, fue como si en aquel lugar solo estuviésemos ella y yo, y todo el mundo de nuestro alrededor hubiese desaparecido. Hacía tiempo que no nos veíamos, y ella había cambiado mucho, tanto que se podía decir que la mujer que tenía ante mí, era casi el prototipo de chica por la que muchos hombres perderían la razón. Es más, algo en mi cabeza cambió aquella noche, porque era la primera vez que me sentía atraída por otra mujer, tanto que hasta el momento no he logrado apartarla de mi cabeza, y eso que lo que estoy relatando sucedió hace ya unos años.

Nuestras miradas se cruzaron, y ella vino directa hacia mi, como si por algún tipo de telepatía, nuestras mentes hubiesen coincidió en el mismo deseo de reencontrarnos.

- Anne!!! Cuanto tiempo sin verte, no??

- Hola, Alba!! Pues si, y que casualidad que nos hayamos tenido que ver de nuevo esta noche, aquí en plena plaza, con la cantidad de gente que hay. Pero estoy feliz de estar aquí contigo, después de tanto tiempo. ¿Qué haces sola?

- Pues que me he perdido de mis amigos, y ahora no les encuentro, pero oye, ya que estoy aquí me quedo contigo y nos ponemos al día. ¿Vamos a tomar algo y a bailar?, que estoy achicharrada con este calor y necesito tomar algo fresco.

- Vale, perfecto!!!

Aquella proposición fue mi total perdición, porque lo que después sucedió, aún me acompaña en mis mejores sueños, y jamás podré olvidarlo:

Junto a la terraza del bar en el que estábamos, la orquesta interpretaba la canción de moda de aquel mismo verano. Y yo sabía que aquella canción se iba a convertir en algo más que una melodía y una letra pegadiza que invitaban a bailar bien pegados, o lo que la juventud de ahora llamamos "perrear". El roneo estaba asegurado, pero no me imaginaba que yo misma iba a terminar formando parte de aquel baile. De repente, Alba se agarró a mi cintura, y se acercó a mi oído para decirme que había dos chicos que no le quitaban ojo de encima, que se le estaban arrimando de manera descarada, y que lo mejor que podía hacer era hacerme pasar por su novia, así que me iba a besar. Sin darme tiempo a replicar, Alba besó mis labios, y yo que no tuve tiempo para reaccionar, abrí mi boca, a lo que ella respondió abriendo la suya y nuestras lenguas se entrelazaron irremediablemente. En ese momento perdí la noción del tiempo, y no puedo decir cuanto tiempo duró el beso, pero si puedo asegurar que me sentí en el séptimo cielo.

Su boca sabía dulce, y su lengua era como una serpiente que reptaba con vida propia, provocando que mi piel se erizase, y todo mi cuerpo se estremeciera de placer. Hacía segundos que nos habíamos besado por primera vez, y las dos deseábamos volver a repetir la experiencia, como si de un beso para apartar a dos pesados, hubiera surgido un volcán que entró en erupción en el momento en que nuestros labios se fundieron dando paso a un río de candente y desenfrenada pasión. La actuación se nos iba de las manos, y ninguna de las dos poniamos freno a la situación. Estábamos disfrutando, y eso era suficiente motivo para dejar de lado el hecho de que estábamos rodeadas de gente, y que hasta esa noche, ambas teníamos claro cual era nuestra orientación sexual ..... o eso creíamos. 

- Alba, ¿qué estamos haciendo?

- No lo sé, pero reconoce que te ha gustado. ¿Queríamos dejar claro a esos dos que no tienen nada que hacer, no? Pues lo hemos hecho a lo grande, para que no les queden dudas jajajajaja.

- Buuufff  jajajaja. Más claro no les ha podido quedar, pero la que se ha quedado con el calentón ahora, soy yo.

- Y yo, Anne .... y yo. Y jamás me podría haber imaginado que me iba a comer la boca con una tía hasta el punto de terminar así.

- Bueno, en esta vida hay que probarlo todo, o eso dicen ¿no?

- Sisi, pero joder, Anne, si llego a saber que esto me iba a pasar, no hubiese perdido el tiempo con alguno de los tíos con los que he estado. Eso si, de esto ni una palabra ..... aunque con la cantidad de gente que hay aquí, espero que nadie que nos conozca haya visto lo que ha pasado jajajajaja.

- Espero que no, aunque en el momento me ha dado igual quien estuviese mirando, la verdad.

- En fin, ¿nos tomamos otra, o prefieres ir a otro lado?

- Como quieras, a mi me da igual con tal de terminar la noche contigo antes de ir a casita a descansar.

Y así es como mi vida empezó a cambiar, y todo lo que hasta entonces era convicción, se convirtió en un mar de dudas sobre mi misma, mi sexualidad y mis sentimientos hacia Alba.


1 comentario:

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