El sol ilumina cada nuevo amanecer, y se refleja en las gotas de rocío que
salpican los verdes jardines de ese gran palacio, que antaño fue poblado por
nobles personas convertidas a día de hoy en viejos fantasmas, recuerdos de una época
en la que todo era amor y felicidad.
Podríamos estar hablando de los mismísimos jardines de Versalles, por los
que un día paseo el grandioso Rey Sol, Luis XIV de Francia, acompañado de su
corte, y de su guardia formada por los mosqueteros, que siglos después se harían
famosos gracias a la obra de Alejandro Dumas.
Pero no, los jardines de los que hablamos no son reales, sino una metáfora
de ese alma humana, que tras atravesar una gran tormenta, se ve de nuevo
iluminada por un arco iris formado de sueños e ilusiones. Ilusiones tan reales
como encontrar un nuevo amor, volver a sentir esas mariposas revoloteando en el
estomago, esa sonrisa permanente que se crea cuando el amor florece poco a poco
y acaba dando sus sabrosos frutos.
Un libro con todas sus páginas en blanco esta listo para ser escrito con un
hermoso e inolvidable cuento de Hadas, protagonizado por dos amantes que dan
rienda suelta al dictado de sus corazones con un amor incondicional y
verdadero.
Demos pues libertad a la magia, y seamos testigos cómplices del
nacimiento de algo tan bello como el amor.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario