17 de junio de 2014

Blue sky

Estaba escuchando al inolvidable Enrique Urquijo, y me ha venido a la cabeza que en esta vida, hay gente con una sensibilidad especial, esa misma capaz de lo mejor y lo peor, de hacer que demuestres tus sentimientos en forma de palabras, incluso canciones, pero también de llevarte al mas oscuro de los abismos por cosas que al resto de los mortales no les afectaría apenas.

Hay quien lo llama tendencia a la depresión, a la tristeza extrema, pero yo lo llamo ser un genio. Porque los grandes genios son eso, personas incomprendidas, con algo especial dentro de si mismos, y que normalmente acaban yéndose de este mundo antes de tiempo, dejándonos su legado para que los demás veamos que hay muchas cosas por las que merece vivir, pero también otras, que si dejamos que nos afecten, pueden llegar a hacernos morir por ellas, y como ejemplo ellos, los grandes genios. Al principio nombraba a Enrique Urquijo, porque para mi es el ejemplo mas claro de lo que es un genio al que la tristeza acabo por hacerle sucumbir. Porque seamos sinceros, ¿quien no ha sentido tristeza escuchando canciones como "la calle del olvido", "aunque tu no lo sepas" o "Quiero beber hasta perder el control"?. Yo he llorado muchas veces escuchando sus canciones, sobre todo en los peores momentos, como estos meses desde que perdí a la persona mas especial de mi vida, y es cuando de verdad he entendido que significa esa sensibilidad de los grandes y atormentados genios.

Y lo mismo con Antonio Vega y su "lucha de gigantes", "el sitio de mi recreo" o "se dejaba llevar". O el otro Antonio, Antonio Flores en "siete vidas", "una espina" o "arriba los corazones".

En fin, son tantas y tantas las canciones que estos tres genios nos dejaron en legado para que supiésemos lo que es el desamor, la vida, la muerte, la depresión, la soledad ......

Y yo, no es que me considere un genio, porque ni lo soy, ni pretendo serlo, pero si que creo que tengo la capacidad de transmitir lo que siento en forma de palabras, plasmándolo todo en un papel, o aquí, en un blog. Y los últimos meses, quizás hayan ayudado, maldita la suerte, a que volviese a renacer esa capacidad que tanto tiempo he mantenido oculta en algún lugar de mi corazón. Y digo maldita la suerte, porque ha tenido que acumularse mucha tristeza, mucha frustración, muchos momentos de soledad y sobre todo, océanos de lagrimas bañando mi almohada, para que saliese a la luz este pequeño "talento".

Antes de despedirme, quiero mandar un mensaje a una persona muy especial, que aunque ya no este a mi lado, la sigo recordando todos y cada uno de los días, a todas horas.

Preciosa, que juntos a ti estuve durante cuatro inolvidables años a tres metros sobre el cielo, que aunque haga ya unos cuantos meses que te fuiste, tengo ganas de ti.

Y que me da igual lo que piense el resto del mundo, yo se que te quiero, que te amo con locura y que no estoy dispuesto a renunciar al mejor y único sueño que he tenido en mi vida, ........ TU



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