Aunque haya pasado el tiempo, ella es la única dueña de cada
uno de mis pensamientos, aunque la mayoría me hagan derrumbarme con todos y
cada uno de los recuerdos que mi mente repite una y otra vez durante las
veinticuatro horas del día.
Cada vez que pienso en todo lo que me he perdido estos
meses, y lo que me voy a perder de aquí en adelante, no soy capaz de evitar que
se me haga un nudo en la garganta. Echo muchísimo de menos Laredo, sus
atardeceres, sus noches, su playa, su puebla vieja, su paseo marítimo.... todo.
Y mas todos los momentos que junto a ella tuve el placer y la suerte de compartí
allí.
Ay mi Laredo del alma!!, como te añoro. Tu que fuiste
testigo cómplice y silencioso de la mas bella historia de amor que se puede
imaginar. Tu Batalla de Flores, tu Desembarco de Carlos V, tu carnaval pejino.
Ojalá pronto pueda volver a ti, para que puedas seguir
siendo testigo del amor durante muchos años mas, por no decir que ojalá para
siempre. Tienes mucha magia, y prometo hacer todo lo posible para que podamos
volver a vernos más tarde, o más pronto. En tus calles esta mi futuro, porque
ya hace casi siete años que de ti me enamoré.
Y te prometo que será junto a ella, porque no quiero a
ninguna otra persona en mi vida si no es mi pequeña princesa de ojos verdes y
sonrisa inolvidable. Tú sabes que la quiero, y que para mí el amor conlleva su
imagen en tus bellos parajes marítimos.

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