15 de julio de 2014

Moonlight


Habían pasado mas de cien lunas desde que el joven Romeo perdió a su Julieta particular, pero el dolor seguía presente, al igual que la llama del amor permanecía fuerte y radiante en su corazón.

Era consciente de que todo había terminado hacia ya seis meses, pero se resistía a renunciar al amor de su vida, ya que la seguía queriendo mas que a nada en el mundo, mientras ella ya no se acordaba de el, salvo para hundirle mas y mas el puñal que había supuesto la ruptura entre ambos pretendientes. Y la herida sangraba a borbotones aun habiendo pasado el tiempo, y con su sangre no se iba su vida, sino algo mucho mas importante para el. Se iban los recuerdos, el cariño, las miradas, los abrazos ....... el amor de la mujer a la cual había decidido cuidar y amar durante el resto de su vida.

 Como en la obra de Shakespeare, la tragedia y la muerte habían sobrevolado y rodeado su entorno, y a ellos mismos en varias ocasiones, lo que había influido a acelerar el final de su relación, la cual ambos creían irrompible, después de haber pasado varios baches, y haberlos superado gracias a la fuerza que ambos atesoraban como pareja.

 Y hoy en día, el joven Romeo lloraba cada noche bajo la luz de la luna, pensando en ella, en que estaría haciendo en ese preciso momento, con quien estaría dentro de las mismas sabanas que ambos habían compartido en tantas y tantas noches de pasión. Y eso solo conseguía que su llanto fuese aun mas intenso, lo que lo llevaba a ser totalmente inconsolable. Estaba enamorado de un recuerdo, del fantasma de alguien que le llego a querer con locura, pero que había decidido marcharse de su vida hacia ya medio año muy largo y tortuoso.

 "¿Es este ese otro lado oscuro del amor?", se preguntaba cada noche con su mente puesta en los ojos verdes y la sonrisa imborrable de su amada. Pero nunca obtenía respuesta, porque al fin y al cabo, el ser humano ha aprendido con el paso de los siglos, que el amor es un arma de doble filo, y que al igual que te da la vida, te la arrebata de forma traicionera, y sin avisar.




  

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