Había llegado el momento de dejar de llorar, levantarse del suelo y plantar cara a la adversidad. Después de meses de sufrimiento, cualquier movimiento en favor de un nuevo acercamiento a ella, era bienvenido. Tenia que intentarlo, total, no habia nada que perder, y la distancia que los separaba era imposible de aumentar.
Todo estaba pensado, y mas que decidido. La partida podía comenzar, y el tenia en su mano, realizar el primer movimiento. Además, se iba a desarrollar en una sola tarde, en la villa marinera que había visto nacer, crecer y morir su relación de amor, con la mujer que desde hacia casi cinco años ocupaba la totalidad de su corazón.
"Todo sea por amor", se dijo de manera convincente, porque al fin y al cabo, nadie mas confiaba en el, y menos apostaba nada por el hecho de que fuese capaz de reconquistarla, y mucho menos sin saber a ciencia cierta si ella ya tenia en su vida a otra persona que le estuviese dando todo aquello que nuestro protagonista la dio durante cuatro inolvidables años.
Debía ser como una revelación, y hacer algo de tal magnitud, que hiciese despertar en su mente el ya casi olvidado sentimiento de profundo amor y cariño hacia el. Era una jugada a todo o nada, hasta el punto de que el joven enamorado tenia pensado llevar sus actos hasta el mas lejano de los limites, arriesgándose a pasar la línea que separa lo cuerdo, de lo insensato , lo que podía llevarle a cometer una estupidez que le acarrease consecuencias, que no por calculadas, iban a ser menos inesperadas.
Pero quería recuperar su amor, y estaba dispuesto a arder en el mismo infierno con tal de volver a besar los labios de su amada, y tenerla de nuevo en sus brazos, esta vez para siempre.
¿Hasta donde estaríais dispuestos a llegar por amor?

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